El aumento en el promedio de vida, el avance de la ciencia y los tratamientos médicos han ampliado nuestras expectativas, a la vez que han generado nuevas preocupaciones sobre nuestro futuro. En la actualidad es posible  decidir sobre el cuidado de nuestra persona, la salud, el patrimonio y la manera en que deseamos vivir nuestra vida en caso de no poder hacerlo por nuestros propios medios. Los Actos de Autoprotección son actos jurídicos que permiten expresar estas decisiones para el futuro.

Calidad de vida

En ellos, las personas expresan los deseos sobre su lugar de residencia, su permanencia en su hogar, sobre el cuidado del mismo, su aseo, alimentación y el personal que quedará a su cargo, entre otras cosas.

De esta manera, las personas dejan expresado su plan de vida a futuro.

Disposiciones patrimoniales

Son las decisiones que la persona deja por escrito sobre la forma en que su patrimonio deberá ser administrado para asegurar su calidad de vida. En ellas, se puede designar el propio curador o quién expresamente queda excluido de esa función para evitar así que su patrimonio quede a merced de terceras personas.

Directivas médicas anticipadas

Por medio de ellas, la persona deja pautas e indicaciones claras sobre la atención médica que desea recibir en caso de enfermedad o incapacidad. Se trata del derecho inalienable de toda persona a decidir sobre su propio cuerpo y sobre su salud. Estas directivas se proponen evitar que un estado físico o psíquico impida tomar la decisión deseada y que esta quede en manos de familiares o médicos.

La Ley de Derechos del Paciente reconoce el derecho de todo ser humano a decidir sobre su propio cuerpo y su salud, los derechos de asistencia, a un trato digno y respetuoso, a la intimidad y confidencialidad, a la información sanitaria, a la interconsulta médica y, fundamentalmente, a la autonomía de la voluntad, en el caso del  paciente terminal a decidir si desea rechazar  algún tipo de tratamiento  o no.

 

Por qué medio deben hacerse

Estas directivas deben hacerse  por escrito ante escribano o Juzgado de Primera Instancia. En todos los casos se deberá contar con dos testigos y la aceptación expresa de las personas que se designe para representarla. La escritura pública es el medio idóneo para dejar constancia de estas decisiones, dado que asegura su autenticidad, da fe de las declaraciones que contiene, fija una fecha cierta al documento y lo protege ante la posibilidad de alteración o pérdida.

Registro de Actos de Autoprotección

Los Actos de Autoprotección pueden ser registrados para que su contenido llegue al conocimiento de las personas a las cuales van dirigidos, es decir, a los médicos, los jueces y las personas designadas para las cuestiones patrimoniales o médicas. En la Ciudad de Buenos Aires, este Registro se encuentra a cargo del Colegio de Escribanos, quien, mediante una base de datos nacional, puede conocer si la persona ha dictado estas disposiciones en cualquier lugar de la Argentina.

Este tipo de actos están previstos por el Nuevo Código Civil y Comercial de la Nación y resultan de cumplimiento obligatorio para los médicos -salvo que impliquen prácticas eutanásicas-, y deben ser agregados en la historia clínica de los pacientes.  Son una interesante herramienta, junto con otros instrumentos como donaciones, poderes especiales, testamento, fideicomiso, etc., para planificar el futuro en previsión de una propia incapacidad.

 

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