Comodante y comodatario

El comodato es un contrato por el cual una persona (denominada “comodante”) le presta a otra (denominada “comodatario”) una cosa. Es un contrato gratuito.

El comodatario debe utilizar la cosa prestada de acuerdo al uso convenido. Los gastos ordinarios (comunes) de la misma están a su cargo, debiendo conservarla con prudencia, y devolverla en el plazo convenido. De no haber sido pactado el plazo, el comodante puede reclamar la restitución en cualquier momento.  El comodatario responde por la pérdida o deterioro de la cosa.

En qué casos se usa

El comodato es frecuente en algunos casos de compraventa de inmuebles, en los que el vendedor precisa quedarse algunos días más en la casa o departamento que está vendiendo, ya que necesita remodelar, arreglar o pintar la propiedad donde se mudará. Se recomienda plantear esto desde el comienzo de la negociación.  En algunos casos, el comprador (comodante) retiene dinero del precio que paga al vendedor, en garantía de que éste le entregue el inmueble en el plazo y las condiciones pactados. Para esos supuestos es conveniente certificar las firmas del comodatario en el contrato respectivo.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn